10 Ejemplos de Oraciones Cristianas

Las oraciones cristianas no son solamente un ritual, sino que son un diálogo amoroso con Dios, como cuando se tiene una plática afectuosa con buenos amigos.

Las oraciones cristianas son una forma de mantener una relación personal con Dios para exponerle nuestras necesidades y pedirle por su ayuda, así como para darle las gracias por todas las bendiciones que nos da.

10 ejemplos de oraciones cristianas:

1.- Dios, fortaleza del que sufre.
Señor, ayúdame a ser un cristiano tan consciente que me dé cuenta de mis propias limitaciones, tan valiente, que no me hunda ante las inevitables dificultades de la vida y tan humilde que llegue a descubrir que sin ti nunca sabré llevar mi cruz de cada día. Haz, Señor, que cuando me llegue el dolor o la prueba, no la mire nunca como un castigo que tú me envías, sino como una oportunidad que me brindas de poderte demostrar que mi amor es serio y que soy consecuente con la fe que profeso. Que el dolor, Señor, me haga cada vez más maduro como persona y como cristiano, que me haga más comprensivo con los demás, que me haga más amable, más tierno, más humano, que cuando el dolor llegue a mi puerta, lejos de hacerme el mártir o de tomar actitudes de víctima propiciatoria, sepa repartir paz y alegría en medio de los que me rodean. Amén.

2.- Abre nuestros ojos Señor.
Abre nuestros ojos, Señor, para que podamos verte a ti en nuestros hermanos y hermanas. Abre nuestros oídos, Señor,
para que podamos oír las invocaciones de quien tiene hambre, frío, miedo y de quién está oprimido. Abre nuestro corazón, Señor para que aprendamos a amarnos los unos a los otros como tú nos amas. Danos otra vez tu Espíritu, Señor, para que nos volvamos un sólo corazón y una sola alma en tu nombre. Amén.

3.- Dios mío, estoy contento.
Dios mío, estoy contento porque Tú me amas, no obstante mi indignidad. Dios mío, estoy contento porque te amo, no obstante mi miseria. Dios mío, estoy contento porque puedo alguna vez, no obstante mi nada, hacer que te amen. Dios mío, estoy contento porque puedo sufrir algo por tu amor. Dios mío, estoy contento porque tú estás presente en mi vida. Dios mío, estoy contento porque eres mi Huésped divino. Dios mío, estoy contento porque tu presencia bendita en mi morada ilumina mi vida. Dios mío, estoy contento porque eres mi fuerza en los desfallecimientos de mi alma. Dios mío, estoy contento porque eres mi consuelo en las angustias de mi corazón. Dios mío, estoy contento porque tú eres mi luz en las oscuridades de mi camino. Dios mío, estoy contento porque tú eres mi riqueza en mi pobreza. Dios mío, estoy contento porque si me has quitado mucho, me has dejado todavía mucho más. Dios mío, estoy contento porque tú eres mi Padre, mi esposo, mi hermano, mi amigo, mi salvador, el huésped divino de mi corazón, por medio de la gracia, la vida de mi vida, porque tú eres mi todo. Dios mío, estoy contento porque tú eres la belleza, la bondad, la verdad resplandeciente de la que mi alma está sedienta. Dios mío, estoy contento porque tú eres la eterna felicidad de aquellos que he perdido. Dios mío, estoy contento porque creo que los he de ver y gozar en los esplendores de la vida eterna. Oh mi buen Maestro, te doy gracias de haberme hecho encontrar tantos corazones nobles y buenos. Oh mi buen Maestro, te doy gracias del perfume de las flores, de la hermosura de las almas, del reflejo aquí debajo de todas las inmortales bellezas. Oh mi buen Maestro, te doy gracias de haberme permitido gozar de todas las maravillas de tu creación. Oh mi buen Maestro, te doy gracias de todos los bienes que poseo todavía y de todos aquellos que espero de tu misericordia infinita en este mundo y en el otro para mí y para todos aquellos que me son queridos. Amén.

4.-Por mi casa y mi familia.
Señor, yo te ofrezco con humildad, mi casa. Tú me las has dado y yo quiero que tú mores perennemente en ella. Porque tú estás en ella, Señor, mi casa es un recinto sagrado. Haz oh Señor que la llama del altar familiar permanezca encendida cada día y que mis hijos aprendan aquí en este mi humilde hogar a conocerte y andar en los caminos tuyos. Que nuestras oraciones se eleven diariamente al trono de tu gracia, implorando la ayuda y el sostén que todos necesitamos. Que la luz de tu Santa Palabra nos envuelva en su divina claridad e ilumine nuestros pasos. Que nuestros labios prorrumpan en himnos de alabanza y gratitud por las bendiciones que de ahora en adelante tú derramarás sobre nuestra familia. Que la fortaleza de los cimientos de esta casa esté en ti, únicamente en ti Señor y no en ninguna otra cosa. Que nuestros vecinos puedan ser guiados por ti por el testimonio de las vidas de los que nos cobijamos bajo este techo. Que cuantos traspasen los umbrales de esta casa sientan que llegan a su morada de paz y de seres que se aman. Que el amor no mengüe entre nosotros sino que florezca y cuaje en frutos sazonados y maduros. Que bajo esta techumbre la voz sólo se alce para bendecir y hablar bien de los demás. Que nuestras puertas estén siempre abiertas para los que han menester amistad y cariño, pan y consuelo. Que podamos unos a otros perdonarnos nuestras faltas, olvidar nuestras pequeñas rencillas y que el Sol jamás se ponga sobre nuestro enojo. Que de esta casa, Señor, salgamos mano con mano hacia el templo, a rendirte la adoración que sólo tú mereces. Que al despertar cada día nuestro primer pensamiento sea para ti y que cada noche al retirarnos al descanso, lo hagamos sabiendo que tú velas nuestro sueño. Que si la miseria, la enfermedad o la desgracia llegase mañana a esta casa, tan asidos estemos de ti, mi buen Señor, que ya nada pueda abatir nuestra fe. Señor, una vez más, yo te ofrezco con humildad mi casa. Amén.

5.- Gracias.
Gracias Señor por todo lo que has dado y gracias te doy por todo lo que tengo, Señor tú eres grande, poderoso y tú nos pones a prueba porque tú solo sabes hasta cuándo resistiremos, pero tú Señor nos acompañas y nos guías en todo momento, Señor tú eres el único Salvador, alabanza a tu nombre Amén.

6.- 1 Samuel 2:1:
En ti Señor, mi corazón se regocija, en tu nombre mi fuerza es mayor. Ahora puedo burlarme de mis enemigos porque me regocijo en tu salvación. Verso 5: Los que eran ricos, ahora mendigan trabajo, los que sufrían de hambre han sido saciados. Aun la estéril ha dado a luz siete hijos y la mujer fecunda ahora desfallece. Amén.

7.- Oración Con las Manos Vacías.
Señor: Será en tu presencia cuando rinda mis cuentas de las horas vividas, horas desiertas. Tú, Creador de los mundos, de la luz de los días, yo sin nada en las manos, con las manos vacías. Hay Señor, que vergüenza cuando llegue a tu vista, - cuando estando en el mundo, ya en el mundo no exista,pedirás que te diga lo que tú ya sabías, que te explique la causa de mis manos vacías. No valdrán las excusas que mi mente alimenta, porque todas del tiempo no completan la cuenta, te diré que en mi tiempo fabriqué fantasías y me dirás que a ti llego con las manos vacías. Trataré con mis manos, de abarcarme a mí mismo y decirte que llevo en mis manos mi abismo, que no llevo las obras que de mi esperarías, mas no llego a tu vista con las manos vacías. Sonriendo del intento de abarcarme a mí mismo y tratar con mis manos de abarcar el abismo, mostrarás tú tus manos, cuando extienda las mías y veré que he llegado con las manos vacías. Que dolor cuando mire cómo sangran tus llagas, la maldad de los hombres, que en amor tú  les pagas, te diré Jesucristo, por tus crueles sangrías, dá tu perdón al que viene con las manos vacías. Amén.

8.- Dios Mío, Tú me amas.
Ayúdame para que no me pierda en mi debilidad. Quita las escamas de mis ojos y dame tu luz para mirar con amor misericordioso y benevolencia a mis hermanos. Permite Señor que me vea libre de todo prejuicio y acepte con paz todo lo que de ti provenga. Dale mi Dios a mi intelecto la apertura necesaria para discernir tus caminos y anunciar a todos tu gloriosa victoria. Confírmame en la fe por mis obras. Líbrame de toda actitud egoísta y dame de beber de tu amoroso corazón ese néctar que embriaga con humilde, sencilla, pero ardorosa pasión a mi pobre e impotente corazón humano. Te lo pido por la excelsa intercesión de María Santísima, medianera de todas las gracias. Concédeme ser una servidora fiel, que dé fruto y éste sea duradero. Dame mi Dios la gracia de trasmitir este tu amor, que es redención para los hombres. Nada tengo Señor si tú no me alcanzas tu gracia, pues nada hay de bueno en mí sin tu misericordia. Atiende Señor mis súplicas y concédeme todo aquello que sirva para tu mayor gloria. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

9.- Enséñame, oh Dios a hacer oración.
Enséñame, oh Dios, ese lenguaje silencioso que lo dice todo. Enseña a mi alma a permanecer en silencio en tu presencia. Que pueda adorarte en las profundidades de mi ser y esperar todas las cosas de ti, sin pedirte nada más que la ejecución de Tu voluntad. Enséñame a permanecer callado bajo tu acción y producir en mi alma esa profunda y sencilla oración que nada dice y lo expresa todo. Ora Tú en mí para que mi oración tienda siempre a tu gloria y que mis deseos estén siempre fijos en ti. Amén.

10.- 1 Crónicas 4:10 oración de Jabés.
Y Jabés invocó al Dios de Israel. Dijo: “Cómo quisiera que me des tu bendición, que ensanches mi territorio, que tu mano esté conmigo y que me libres del mal, para que no sufra yo ningún daño. Amén.